A quienes que han trabajado en las últimas dos décadas les es difícil entender cómo se las arreglaban los investigadores de años anteriores para obtener registros claros, detallados y confiables de los textos jeroglíficos mayas. Fuera de los libros de Maler y Maudslay, simplemente no existían tales registros en las publicaciones. Ian Graham se dio a la tarea de llenar ese vacío, utilizando sus magníficas habilidades como fotógrafo y dibujante. No contento con ilustrar los monumentos más bellos, mejor conservados, o más interesantes, Graham ha tratado con igual cuidado hasta los más pequeños fragmentos. Lo que se inició como un esfuerzo personal, se concretó con la creación del Corpus of Maya Hieroglyphic Inscriptions , con el apoyo institucional del Museo Peabody de la Universidad de Harvard. El ambicioso objetivo de este proyecto es la publicación de todas las inscripciones mayas conocidas, por medio de fotografías y dibujos detallados, impresos en un formato de gran tamaño, que ofrece al investigador la claridad que necesita. El registro de las esculturas va acompañado con datos básicos sobre sus lugares de procedencia, su historia, localización y otros. Con gran modestia, Graham tuvo el acierto de abstenerse de incluir cualquier interpretación, dejando para otros el deleite de leer los textos. Las interpretaciones cambian, pero la base constituida por el Corpus permanecerá vigente tanto como lo han hecho los libros de Maler y Maudslay. Desde el inicio de su publicación en 1975, han salido a luz diez y ocho volúmenes del Corpus, que cubren sitios tales como Naranjo, Yaxchilán, Uaxactún, Xultún, Uxmal, Cobá y muchos otros.
En su búsqueda de textos jeroglíficos, no son pocas las veces en que Graham no ha encontrado sino los restos mutilados de las esculturas. Muchos de los monumentos que Maler y Maudslay fotografiaron no son hoy sino tristes fragmentos, dispersos en colecciones alrededor del mundo, disociados entre sí, y con grandes faltantes. Lamentablemente, la misma suerte han corrido muchos otros monumentos, antes de que pudieran ser fotografiados y dibujados adecuadamente. El Corpus representa un esfuerzo reconstructivo, en el que Ian Graham ha hecho todos los esfuerzos posibles por obtener buenas imágenes de los monumentos actualmente mutilados o destruidos. Además de proveer una base de documentación indispensable sobre el arte y la escritura maya, el corpus también provee una base para documentar la procedencia de monumentos saqueados para propósitos legales. En numerosas publicaciones, Ian Graham ha denunciado la salvaje destrucción de los monumentos mayas para alimentar el mercado del arte.
Ian Graham ha hecho valiosas contribuciones a la historia de la investigación arqueológica en el área maya. Recordamos su biografía de Juan Galindo, que encontró tiempo para explorar los sitios arqueológicos mayas en medio de su tormentosa participación política en la Federación Centroamericana, así como trabajos más recientes sobre personajes tan poco conocidos como Federico Arthés, que fue responsable de los moldes de esculturas mayas enviados en 1893 a la Exposición Colombina de Chicago. |